Qué es el período de carencia de un préstamo?

El período de carencia de un préstamo es un acuerdo que te permite dejar de pagar todo o parte de la cuota mensual durante un intervalo de tiempo determinado. Se trata de una cláusula del contrato que puede serte útil en determinadas situaciones. Pero debes tener presentes los pormenores de este tipo de acuerdo.

Con fines de que puedas detectar y manejar adecuadamente la carencia de un préstamo, en este artículo te exponemos lo que necesitas saber sobre este asunto.

Qué es la carencia de un préstamo?

El período de carencia de un préstamo es un intervalo de tiempo durante el cual el cliente deja de pagar las cuotas, bien sea en su totalidad o de modo parcial. 

Se trata de un acuerdo entre ambas partes mediante el cual una de ellas queda exenta de algunas o todas sus obligaciones durante un intervalo de tiempo. El tiempo que puede durar una carencia también depende de lo acordado. Puede variar de un mes hasta años. Incluso es común ver un periodo de carencia al inicio de un préstamo.

Normalmente, la posibilidad de solicitar la carencia de un préstamo, sus condiciones, plazos y todos los pormenores vienen reflejados en una cláusula del contrato de préstamo.

¿Cuántos tipos de carencia de préstamo existen?

Básicamente podemos encontrar dos tipos de carencia:

  • Total: la carencia total indica que el prestatario no tiene obligación de pagar ni los intereses ni la devolución del capital durante el período acordado. Dicho de otro modo, no tiene que hacer frente a la cuota mensual.
  • Parcial: durante un período de carencia parcial, el prestatario debe abonar únicamente los intereses del préstamo. Sin embargo, no tiene obligación de devolver la parte de la cuota correspondiente a la devolución del capital y, por consiguiente, la cuota mensual se verá reducida. A este tipo de carencia también se le llama “carencia de amortización”.

¿Cómo funciona el período de carencia de un préstamo?

En la práctica, la carencia de un préstamo funciona como un aplazamiento o suspensión del pago de las cuotas mensuales del préstamo.

El prestatario puede solicitarla (si está reflejada la posibilidad en el contrato), para afrontar un período en el cual no dispone de ingresos o liquidez suficiente que le permita hacerse cargo de la devolución del capital prestado más los intereses.

Ahora bien, hay que considerar que las cantidades que dejaron de abonarse durante el período de carencia deberán pagarse posteriormente, con el consiguiente aumento en el pago de intereses que conlleva una extensión del plazo para amortizar el préstamo.

También cabe la posibilidad de que las cantidades no pagadas se repartan entre el resto de las cuotas pendientes, produciéndose un incremento de las mismas. En este caso, el plazo de amortización no se extiende, pero aumenta la cuota mensual tras la carencia.

En el caso de un período de carencia total, también se tienen en consideración los intereses no satisfechos para devolverlos posteriormente.

Por otra parte, la posibilidad de solicitar un período de carencia, el tipo y la duración de esta depende del contrato de préstamo y la disposición que tenga la entidad prestamista a concederla. Esto se debe a que los contratos bancarios están considerados como un “contrato de adhesión”. Es decir, que es la entidad bancaria la que redacta las cláusulas del contrato.

Suele ser más común ver la cláusula de carencia en los préstamos hipotecarios. También cuando se concede un préstamo a un colectivo especial, por ejemplo para los estudios.

En todo caso, si tienes un préstamo personal y estás sufriendo una situación económica difícil, es posible que puedas negociar con tu banco un período de carencia antes de que se produzca un impago de las cuotas.

 Mujer joven sentada en el suelo frente a una computadora portátil

¿Cómo funciona la carencia del préstamo personal de Bank Norwegian?

En el préstamo personal de Bank Norwegian puedes solicitar un número determinado de meses de carencia al año.

El tipo de carencia es total, es decir, durante su vigencia no se pagarán intereses ni se devolverá el capital del préstamo. Las cantidades pendientes se repartirán entre las cuotas mensuales restantes. Por consiguiente, se mantiene el periodo de amortización.

¿Cómo calcular la carencia de un préstamo?

En realidad, el cálculo de la carencia depende de las condiciones del préstamo, el tipo de carencia solicitado y la duración acordada.

Los factores principales que intervienen en el cálculo de las cuotas de un préstamo personal:

  • Capital prestado.
  • Tipo de interés del préstamo.
  • Plazo de amortización (número de cuotas).

Si solicitas una carencia parcial, deberás tener presente qué cantidad de intereses se abonan durante su período de vigencia. También tienes que calcular la cuota que deberás pagar al finalizar el período de carencia del préstamo (puesto que puede incrementarse).

Por otra parte, si se trata de una carencia total, no tienes necesidad de realizar ningún tipo de cálculo para determinar qué cuota pagarás durante el período de carencia, pero sí la cuota a abonar tras finalizar este, la cual será más alta que en el caso anterior.

¿Me conviene pedir un período de carencia en un préstamo?

Como has podido comprobar, solicitar un período de carencia tiene sus ventajas y desventajas. Es una opción que tienes a tu alcance y te permite incurrir en impagos del préstamo y entrar en morosidad.

Sin embargo, debes tener presente que el período de carencia no es sinónimo de condonación de las cuotas. Posteriormente deberás devolver las cantidades que han sido aplazadas. Es más, si se alarga el plazo de amortización, deriva en un mayor pago de intereses.

Como conclusión, podríamos decir que es conveniente evitar solicitar una carencia siempre y cuando sea posible, pero es conveniente recurrir a este acuerdo antes de no poder atender las cuotas del préstamo.

No cabe duda que, si la entidad bancaria te ofrece la posibilidad en el contrato, es un plus que te proporciona mayor estabilidad y liquidez suficiente en momentos difíciles. Pero, aunque esta ventaja pueda parecer tentadora, debe utilizarse con responsabilidad y realizando los cálculos oportunos.

En otro orden, aunque en el contrato de un préstamo personal no figure la cláusula de carencia. También podrías considerar negociarla con tu banco antes de incurrir en el impago de las cuotas del préstamo.

Además, también podrías preguntar y negociar con la entidad bancaria otras fórmulas y soluciones para evitar los impagos. Ahora bien, todas estas acciones deben realizarse antes de que se produzcan, cuando todavía te mantienes al día con la devolución de las cuotas del préstamo.

Carencia de un préstamo: Preguntas Frecuentes

En Bank Norwegian no es necesario emprender una negociación para solicitar una carencia en el préstamo. Ofrecemos esta posibilidad siempre y cuando estés al día en el pago de las cuotas mensuales.

Tan sólo tienes que entrar en “Mi Área de cliente” o en la App de Bank Norwegian, entrar en la sección del préstamo, seleccionar la opción correspondiente e indicar el mes de carencia.

En el caso del préstamo personal de Bank Norwegian puedes devolver el préstamo en cualquier momento, sin comisión por amortización anticipada.

Tan sólo tienes que contactar con el servicio de atención al cliente a través del teléfono o por correo electrónico y exponer la situación. Nuestro equipo te ofrecerá las respuestas y soluciones oportunas a tus necesidades.

Ejemplo para importe de 7.000 € a 72 meses (6 años). TIN (Tasa de interés nominal) 8,99%. TAE (Tasa anual equivalente) 9,37%. Cuota mensual constante: 126 €. Importe de los intereses: 2.082 €. Comisión de apertura sobre el importe prestado: 0 €. Comisión por cancelación anticipada: 0%. Importe total del crédito: 9.082 €. Financiación sujeta a previa aprobación de Bank Norwegian ASA. Se utiliza el sistema de amortización francés. La TAE máxima es del 17,22%