Plazo del préstamo: ¿Cuál me conviene para poder pagar el préstamo?

El plazo del préstamo es un elemento importante del contrato, puesto que está directamente ligado a las cuotas mensuales y los intereses totales que deberás abonar. Esta variable depende en cierto modo de la entidad prestamista y su oferta de préstamo. Por ejemplo, en el préstamo personal de Bank Norwegian tienes un plazo de hasta 10 años para devolverlo.

Pero ¿cuál es el plazo adecuado para pagar un préstamo? En este artículo te mostramos cómo calcularlo y otros consejos que te serán de utilidad a la hora de contratar este producto de financiación.

¿Qué es el plazo de un préstamo bancario?

El plazo de un préstamo se define como el tiempo en el cual el prestatario debe abonar la cantidad prestada (capital del préstamo) más los intereses devengados.

Debido a que los préstamos se solicitan cuando un usuario necesita financiación para cualquier bien, servicio o proyecto con la intención de devolver ese dinero de forma cómoda, es decir, fraccionada, se pacta con la entidad prestamista un sistema de amortización en cuotas periódicas

En dichas cuotas se devuelve parte del capital prestado y parte de los intereses. Generalmente tienen una periodicidad mensual. Sin embargo, para calcular la cuantía de las cuotas es necesario determinar cuántas van a ser. 

En otras palabras, ¿en cuántos meses se va a amortizar el préstamo? Este elemento del contrato es precisamente el plazo de amortización: el tiempo durante el cual se están pagando cuotas. 

Se trata de un factor importante, puesto que determina la cuantía de las cuotas. A mayor plazo, menor será el importe de la cuota (suponiendo que las demás condiciones sean constantes).

¿Cómo funciona el plazo de un préstamo?

Según indica el Banco de España, el plazo de un préstamo bancario se puede pactar libremente entre la entidad bancaria y el cliente.

En efecto, como prestatario puedes escoger el plazo de amortización que te resulte más cómodo. Pero, hasta cierto punto. Cuanto más se alargue la devolución, mayor riesgo supone para la entidad. No sólo por la posibilidad de que el cliente sufra un contratiempo y su solvencia se vea comprometida. Además de aumentar la posibilidad de que se produzca un impago, también entrarían en escena otro tipo de riesgos:

  • Inflación.
  • Tipos de interés.
  • Coste de oportunidad.
  • Etc.

Por ello, las entidades bancarias suelen establecer un período de tiempo máximo. Para los préstamos personales, pueden ser de entre unos 8 o 10 años, aproximadamente. Depende también de la cantidad de dinero prestado y la solvencia del solicitante.

Como puedes comprobar, todos los elementos de un préstamo bancario interactúan entre sí y se encuentran estrechamente vinculados: solvencia, capital, interés, duración, importe de las cuotas, etc.

De cualquier modo, los préstamos personales se conceden a medio plazo y lo más probable es que tengas diferentes alternativas para escoger. Por este motivo, es posible que te veas en la necesidad de decidir.

Ten en cuenta que si alargas el plazo de devolución del préstamo, las cuotas serán más reducidas, pero también te supondrá el pago de más intereses. Esto se debe a que los intereses se calculan sobre el capital pendiente de devolver.

¿Cómo calcular el plazo del préstamo que más me conviene?

Para escoger el plazo de amortización de un préstamo que mejor se adapte a tu situación, tienes que tener presentes varios criterios. Puedes comenzar por hacerte estas preguntas:

  • ¿Cuáles son tus ingresos mensuales?
  • ¿Tienes otras deudas abiertas?
  • ¿Tu fuente de ingresos es estable?
  • ¿Cuál es la finalidad que le vas a dar al préstamo?
  • ¿Cuál es el interés aplicado?

Los ingresos mensuales y otros préstamos

El nivel de ingresos tiene una gran importancia para resolver esta ecuación. Dado que el objetivo principal es devolver el préstamo de una forma cómoda, como es natural, las cuotas tienen que adaptarse a tu capacidad económica, tu presupuesto y la organización de tus finanzas personales.

Así pues, cuantos más altos sean tus ingresos, puedes permitirte unas cuotas más elevadas y, por lo tanto, un menor plazo de devolución por el consecuente ahorro en intereses totales a pagar.

Sin embargo, no debes perder de vista las otras deudas que puedas tener y que estés pagando. Es posible que las cuotas mensuales en total superen el 30% de tus ingresos y se ponga en riesgo tu estabilidad financiera.

La capacidad de endeudamiento máxima se encuentra en torno al 40% de sus ingresos. Por precaución, intenta no superar el 30% o 35%. En caso de sobrepasar estos porcentajes aumenta el riesgo de que no puedas atender todas tus obligaciones de pago.

La estabilidad de tus ingresos y tu solvencia

La cuestión es simple y la hemos tratado anteriormente: al aumentar el tiempo de devolución de un préstamo, aumenta la probabilidad de que se produzca algún contratiempo y se genere un impago.

Este riesgo es mayor cuanto más inestable sea tu fuente de ingresos, sobre todo cuando no existe solvencia suficiente para afrontar una temporada con unos ingresos más reducidos (o directamente sin ingresos mensuales). Por este motivo, si tu situación no es estable, intenta ajustar el plazo del préstamo.

La finalidad del préstamo

Ajustar el período de financiación a la durabilidad del bien que pretendemos adquirir es una buena estrategia financiera.

Por ejemplo, supón que cambias de vehículo cada 10 años. Por lo tanto, si necesitas financiación para adquirir un vehículo, sería lógico amortizar el préstamo en 10 años. De esta manera, puedes renovar de nuevo el vehículo con nueva financiación.

En caso contrario, el préstamo anterior se solapará con el nuevo y tendrás que atender a dos cuotas mensuales, con la posibilidad de que superes tu capacidad de endeudamiento.

Lo mismo ocurre con otros bienes duraderos: calcula cuál es su vida útil e intenta amortizarlos durante este tiempo.

El interés aplicado en el préstamo

Es natural que quieras pagar los menores intereses posibles. Una forma de hacerlo es reducir el plazo del préstamo. Las cuotas serán más altas, pero la totalidad a pagar será menor.

Sin embargo, si el interés aplicado no es excesivamente alto, tampoco debes comprometer tu estabilidad financiera y hacer esfuerzos innecesarios para ahorrar en intereses.

Ahora bien, si observas que el préstamo es demasiado costoso, deberías intentar amortizarlo lo antes posible. Para comprobar de una forma más realista el coste de un préstamo y compararlo con otros, tienes que utilizar la TAE (Tasa Anual Equivalente).

De cualquier modo, no sólo se debe considerar el interés para encontrar los mejores préstamos personales. Es necesario sopesar todos los elementos y ventajas del producto:

  • Cuál es el capital máximo al que puedes acceder.
  • Qué plazo de devolución del préstamo máximo te permite la entidad.
  • La sencillez en el proceso de solicitud.
  • La rapidez en la respuesta.
  • El nivel de servicio y la atención al cliente.
  • Las herramientas tecnológicas proporcionadas para la gestión y control del producto.

Utiliza el simulador de préstamos

Una vez tienes claros estos criterios para calcular cuál puede ser el plazo del préstamo adecuado a tu situación, únicamente se trata de hacer una serie de cálculos.

Para este fin, puedes utilizar el simulador de préstamos de Bank Norwegian. Su uso es sencillo, tan sólo introduce el resto de condiciones del préstamo en los campos y realiza varias pruebas con diferentes plazos de devolución y cuotas que podrías afrontar de forma cómoda. El simulador te dará los siguientes datos:

  • Capital solicitado.
  • Plazo del préstamo.
  • Cuota mensual.
  • TAE.
  • Interés aplicado.
  • Intereses totales.
  • Importe total a devolver.
  • Cuadro de amortización.

Plazo del préstamo: Preguntas Frecuentes

El proceso de solicitud es rápido, cómodo y completamente online. Tan sólo entra en nuestro website y selecciona el préstamo personal de Bank Norwegian

Tras clicar en el botón correspondiente para iniciar la solicitud y rellenar el cuestionario, te haremos una oferta.

Un préstamo personal es un contrato que tiene cierta formalidad, su modificación resulta compleja porque requiere un nuevo estudio. Suele ser más viable solicitar un nuevo préstamo y amortizar el pendiente que cambiar sus condiciones.

En todo caso, si crees que vas a tener dificultades para atender la cuota del préstamo personal de Bank Norwegian, puedes solicitar un mes de carencia. No se extiende el plazo del préstamo, se mantiene el plan de amortización. Lo único que sucede es que la cuota que dejas de pagar se distribuye entre las restantes y aumentan ligeramente.

Ejemplo para importe de 7.000 € a 72 meses (6 años). TIN (Tasa de interés nominal) 8,99%. TAE (Tasa anual equivalente) 9,37%. Cuota mensual constante: 126 €. Importe de los intereses: 2.082 €. Comisión de apertura sobre el importe prestado: 0 €. Comisión por cancelación anticipada: 0%. Importe total del crédito: 9.082 €. Financiación sujeta a previa aprobación de Bank Norwegian ASA. Se utiliza el sistema de amortización francés. La TAE máxima es del 17,22%