¿Cuál es la diferencia entre préstamo personal e hipotecario?

¿Hipoteca o préstamo personal? Lo cierto es que se trata de dos soluciones financieras que presentan diferencias entre sí. Según sea tu caso, puede ser conveniente optar por una u otra fórmula, aunque la hipoteca es un tipo de préstamo más rígido y con unas finalidades más específicas.

Para despejar todas las dudas, en este artículo te mostramos de forma clara y detallada los pormenores, características, ventajas, desventajas y casos de uso de un préstamo personal y un préstamo hipotecario.

¿Qué es un préstamo personal?

Un préstamo personal es una operación financiera por la cual una persona o entidad, llamada prestamista, entrega a otra, denominada prestatario, una cantidad de dinero para ser devuelto con unos intereses determinados según el tiempo y forma pactados en el contrato.

Lo que caracteriza a este tipo de préstamos es que no interviene ningún tipo garantía o avales.

Normalmente, la devolución del préstamo se realiza a través del sistema de amortización francés. Este método realiza un cálculo para que el prestatario devuelva el dinero y los intereses en cuotas periódicas con la misma cuantía (constantes). Como norma general, la periodicidad es mensual.

Asimismo, cada una de las cuotas del préstamo se compone de dos partes: devolución de parte del capital prestado e intereses. Cada una de las partes varía, pero la suma de ambas siempre ofrece la misma cantidad.

El sistema de amortización francés está diseñado para que al principio de la vida del préstamo se abone una mayor parte de intereses. A medida que se amortiza el préstamo personal, la cantidad destinada a la devolución del principal aumenta y los intereses se reducen.

Los intereses de un préstamo personal tienen importancia: se trata de uno de los elementos del contrato y supone un coste para el prestatario (así como el beneficio para el prestamista). Sin embargo, pueden existir otros costes que debes tener presentes, como la comisión de apertura, estudio, etc.

Para determinar de una forma realista el coste de los préstamos y poder comparar entre unos y otros es necesario atender a la Tasa Anual Equivalente (TAE).

¿Qué es una hipoteca?

De forma coloquial se le llama hipoteca, pero su nombre correcto es “préstamo con garantía hipotecaria”. “Hipoteca” es un concepto jurídico más amplio, pero también sirve para hacer mención a este tipo de préstamos.

Como puedes suponer, una hipoteca es un préstamo en el cual, además de la garantía personal del deudor, interviene un bien real. Lo más común es que este bien sea un inmueble, pero también pueden hipotecarse otro tipo de bienes, por ejemplo las embarcaciones. Incluso pueden hipotecarse derechos (como el derecho de usufructo).

Cabe la pena mencionar que no todos los bienes son hipotecables. Sin embargo, si son inmuebles susceptibles de inscripción, no hay problema.

Por ello, un préstamo hipotecario siempre ha estado ligado a la compra de una vivienda. Podríamos decir que esta es su finalidad principal.

Puede que ahora te preguntes lo siguiente: ¿Si el deudor ya responde con todo su patrimonio como garantía, para qué sirve hipotecar un bien?

En principio, en caso de impago, el proceso de ejecución hipotecaria es más rápido y severo. Además, el bien hipotecado queda directamente afectado por esta deuda. Es decir, la entidad bancaria tiene preferencia para ejecutar esta garantía en caso de que el prestatario tenga otros acreedores.

Por lo demás, una hipoteca funciona de forma muy similar a cualquier otro tipo de préstamo:

  • Existe un prestamista y un prestatario.
  • En el contrato se pactan unos intereses determinados.
  • El prestamista entrega la cantidad acordada en el contrato y el prestatario la devuelve según un esquema de amortización (también suele aplicarse el sistema francés).
  • Un préstamo hipotecario también tiene una serie de comisiones y gastos.

¿Cuáles son las diferencias entre préstamo personal y préstamo hipotecario?

Aunque no lo parezca, el hecho de que exista una garantía real de por medio, provoca que exista una gran diferencia entre una hipoteca y un préstamo personal. Es más, se trata de dos operaciones para conseguir financiación completamente distintas.

Características y ventajas de un préstamo personal

  • Tiene una gran versatilidad: ofrece la posibilidad de conseguir financiación para una gran cantidad de fines (un viaje, un coche, reformas, imprevistos, estudios, electrodomésticos etc).
  • El proceso de solicitud es más rápido y sencillo: una hipoteca requiere un procedimiento rígido y formal, donde es necesario la intervención de un tasador, un notario, un gestor, etc. Por otra parte, para solicitar un préstamo personal tan sólo tienes que cumplir unos requisitos mínimos y contar con una calificación crediticia adecuada. Su aprobación puede ser rápida si la entidad bancaria cuenta con las últimas tecnologías.
  • Tiene menores gastos de constitución: al tratarse de operaciones financieras de menor cuantía y con un procedimiento de aprobación más ágil, las comisiones son más reducidas. Incluso puedes encontrar préstamos personales sin comisión de apertura.
  • Apto para operaciones de financiación sencillas: no merece la pena hipotecar un bien y llevar a cabo un largo, complejo y costoso proceso de formalización cuando la garantía personal es suficiente para dar viabilidad al préstamo (por ejemplo, en Bank Norwegian puedes solicitar un préstamo personal de hasta 50.000 €).

Características:ventajas y desventajas de una hipoteca

  • Para importes elevados: al existir una garantía real se reduce el riesgo para el prestatario. Por lo tanto, este tipo de préstamos son aptos para solicitar cantidades elevadas (un ejemplo claro es la compra de una vivienda).
  • Mayores plazos de amortización: lógicamente, al solicitar grandes cantidades de dinero, es necesario contar con plazos de devolución dilatados. En caso contrario, las cuotas mensuales podrían ser un problema para la estabilidad financiera del prestatario, incluso superar su capacidad de endeudamiento. Al existir una garantía adicional, las entidades financieras están en disposición de ajustar la vida del préstamo en acorde al capital prestado.
  • Menores intereses: una hipoteca normalmente tiene un menor interés que un préstam

¿Es mejor una hipoteca o un préstamo personal?

En realidad, como sucede con todas las operaciones financieras, optar por una hipoteca o un préstamo personal depende de tus necesidades y objetivos. Se trata de dos tipos de préstamos bancarios que puedes utilizar y no son excluyentes uno del otro.

No obstante, como norma general, podríamos indicar que un préstamo hipotecario puede serte útil si:

  1. Necesitas un importe superior a 50.000 €.
  2. Quieres amortizar el préstamo en un período superior a 10 años.
  3. Naturalmente, si tienes un bien hipotecable.

Es más, normalmente, las entidades bancarias limitan la cantidad y el plazo de devolución de los préstamos personales. En caso de que pretendas ampliar estos factores, lo más probable es que te soliciten una garantía adicional.

Por otra parte, si lo que necesitas es financiación para la adquisición de bienes duraderos o proyectos personales que requieran una cuantía adecuada (por ejemplo, cursar un máster de 5.000 € o comprar esa Smart TV de 50” que siempre has querido), la sencillez y flexibilidad de un préstamo personal lo convierte automáticamente en la solución más eficaz.

En Bank Norwegian no ofrecemos préstamos hipotecarios, pero sí préstamos personales de hasta 50.000€ para que puedas financiar tus proyectos personales sin problemas. Te contamos todos los detalles de nuestros préstamos personales en nuestra web.

Diferencia entre préstamo personal e hipotecario: Preguntas Frecuentes

Aunque esta cuestión depende de cada entidad bancaria, gracias a las nuevas tecnologías, el proceso para solicitar un préstamo personal se ha simplificado notablemente. Contratar un préstamo vía online es de lo más sencillo, tan sólo tienes que acceder a la página web del banco e iniciar el proceso.

Básicamente, consiste en rellenar un formulario con tus datos personales y financieros, enviar la documentación requerida a través de la propia plataforma y firmar el contrato de forma digital (con un código envíado por SMS).

Las condiciones varían según la entidad bancaria, pero en el caso del préstamo de Bank Norwegian tan sólo es necesario tener cierta edad que te permita la contratación, residir en España, demostrar solvencia y no estar incluido en un fichero de morosidad.

Ejemplo para importe de 7.000 € a 72 meses (6 años). TIN (Tasa de interés nominal) 8,99%. TAE (Tasa anual equivalente) 9,37%. Cuota mensual constante: 126 €. Importe de los intereses: 2.082 €. Comisión de apertura sobre el importe prestado: 0 €. Comisión por cancelación anticipada: 0%. Importe total del crédito: 9.082 €. Financiación sujeta a previa aprobación de Bank Norwegian ASA. Se utiliza el sistema de amortización francés. La TAE máxima es del 17,22%